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jueves, 7 de abril de 2016

DOS AMORES

La chica del gorro de lana rojo camina
llevando un skate en su mano izquierda
y una mochila negra y rosa en su espalda.
La observo desde el banco de la plaza
rodeado de chicos con viseras y una rubia
que mira su celular a cada momento.
Una señora lee bajo la luz del farol sin
temor a ser asaltada, hay dos perros
que amenazan con pelearse pero
terminan jugando.
La chica del gorro de lana rojo es flaca,
rubia, parece tener ojos claros,
y me pregunto a dónde irá, con quién
irá, a qué irá, me pregunto también si
ya lo habrá hecho, con quién lo habrá hecho,
cuándo lo habrá hecho, pienso en cómo lo hará
y me la imagino haciéndolo.
Como una fiera con hambre que persigue a
una hembra en celo, me incorporo y
la sigo, llevo conmigo dos remeras que acabo
de comprar en oferta y un libro que pienso
regalar.
La pierdo de vista porque me distrae un
cuarteto de cuerdas que toca en vivo en
las puertas del Banco Provincia una bella
obra de Tchaikovski.
Uno de los violines es tocado por una
chica flaca, sin curvas que exciten, sin una
cara bonita ni rasgos amables, los otros
dos son ejecutados por chicos con barba,
supongo que uno de ellos es su novio
porque se miran y se sonríen, entran juntos
en cada compás y cierran sus ojos, como
si alcanzaran juntos el orgasmo, el
violoncelo marca el pulso de la mano de
un gordito que solo se ríe y mira a la
gente.
Me alegro de haber olvidado mi cámara
de fotos para inmortalizar el momento, la
chica sin ser linda me llega al corazón con
su música y su talento, me enamoro a tal
punto que siento ganas de llorar, la amo.
Me retiro.
La chica del gorro de lana rojo ya es un
recuerdo, la chica del violín un sutil dolor,
y así pasaron fugazmente por mi vida dos
posibles amores, amantes, amigas
que ya no volveré a ver.

sábado, 19 de marzo de 2016

Comunicado de Prensa de Vicky

Como algunos de ustedes ya sabrán, estoy internada tratando de recuperarme de unos "problemillas" que me quejan desde hace un tiempo. Eso no significa que esté aislada del mundo, me dejan hablar por teléfono una vez por día con mi mamá y si insisto me permiten hacerlo también con Lole, mi gran amiga.
Algunos internos tienen la posibilidad de utilizar internet en las computadoras de la biblioteca, y desde allí leyeron que este muchacho que se hace llamar Rocker ha ventilado cuestiones que quizás no debió haber ventilado. Acá adentro me conocen, saben quien soy, muchos inclusive fueron, son y serán seguidores, los días de visitas vienen familiares de los internos y me piden fotos. Insistí en realizar mi segunda llamada para preguntarle a Lole si todo lo que se estaba hablando era cierto.
Su silencio lo confirmó.
Tuve un ataque de nervios, lo digo ahora antes que se filtre información falsa, exigí a Lole que me enviara el texto COMPLETO, y exigí a los doctores que me permitieran leerlo. Unos calmantes después y una negociación madura me permitieron hacerme con el capítulo completo de lo que será el diario de los shows de los Educadores, banda a la que Rocker pertenece, y libro que fue fuente principal del conflicto entre él y yo.
Ahora bien, pienso que al hacer públicas cuestiones internas del grupo lo único que se consigue es romper con toda la magia que tanto nos costó conseguir, y que muchos cuidamos pagando precios caros, como nuestra salud e inclusive nuestra vida, me pregunto, así como al pasar, que pensaría Sofía con respecto a mostrar al mundo textos privados.
También pienso que hacer públicas cuestiones que solo lo involucran a él a mi, es, además de un acto de poco caballero, una verdadera canallada, viniendo de Rocker esto último no me sorprende. No se expone así a la gente. Me permito citar a los Guasones, "LAS INTIMIDADES, NENE, NUNCA SE DICEN".
Yo puedo perdonar los errores de la gente y sus desprolijidades, porque si hay alguien que cometió errores y es desprolija soy yo, pero cuando uno se siente defraudado y decepcionado creo que no hay vuelta atrás. Me abraza un profundo sentimiento de desilusión.
Siempre negué mi condición de líder dentro del grupo, estatus que me dieron no solo mis compañeros sino también la gente, me permito, también, citar a Solari, "QUIEREN AL PICHO Y NO SUS PULGAS", pues bien, haciendo entonces uso de ese liderazgo, y estando relativamente sana con mis facultades mentales, mediante este comunicado EXPULSO PARA SIEMPRE DEL VICKY'S BOOKS AL ALTER EGO QUE RESPONDE AL NOMBRE DE EMPRESARIO ROCKER.
Go home, honey.

Desde algún lugar similar al Borda...
Vicky.

jueves, 17 de marzo de 2016

Lucrecia

Lucrecia está internada para superar su adicción a la cocaína. No lo oculta ni siente vergüenza de exponer sus problemas frente a todos cada vez que sale el tema. Dice que esa droga es el “puto infierno”, que llega un momento en el que ni siquiera se la disfruta pero que no se la puede dejar. Afirma haber estado clínicamente muerta dos veces por esta sustancia, y que los doctores la reanimaron a tiempo.
-La segunda vez fue más grave – dice – Estuve muerta como tres minutos.
Desconozco si es científicamente posible revivir a alguien que lleva ese tiempo fallecido, pero supongo que también hay que agregar al relato la dosis de exageración que todos incluimos en nuestras historias, y así una gripe de dos días se convierte en un virus desconocido de una semana, una bronquitis en una neumonía, un dolor de tobillo en una extensa rehabilitación kinesiológica, y un amor que no fue en una vida de sufrimiento.
Lucrecia me cae bien. Es un poco más grande. Dice que es la tercera vez que se interna, la segunda por voluntad propia. Dice que lo hace por sus hijos, que tiene que recuperarse por ellos. Eso me hace desconfiar de los tratamientos. Me cae bien porque fue la primera en hablarme y la única que me defendió cuando un grupo de internas me rodeó para golpearme.
Acá las chicas me dicen que como soy una “muñequita” les quito protagonismo a todas, pero que esto es hasta que se me gasten los maquillajes, que después de eso ya no permiten entrar esas cosas a la clínica. Siempre me empujan por los pasillos, o me ponen el pie para que me caiga, me rodean, me señalan con el dedo y se me ríen, dicen que estoy borracha y que por eso me caigo. En el comedor ninguna quiere sentarse al lado mío, porque dicen que seguro les vomito encima. Estos momento me recuerdan a la época del colegio secundario, donde todo el mundo me molestaba, hasta los varones, las palabras son las mismas, los chistes también. Yo le dije a la doctora lo que me estaba pasando, y me dijo que si todo el mundo está en mí contra a lo mejor es por algo que yo esté haciendo mal. La doctora no me quiere, y si por ella fuese, de acá no saldría nunca más.
-Si las mujeres te pelean y los hombres no te hablan deberías replantearte varias cosas – me dijo en la última sesión.
Yo le pregunté si me tenía envidia por algo, o por qué me tenía bronca. No respondió, solamente sonrió y me subió la dosis de una pastilla para que durmiera más tiempo. Creo que se llama Azucena, es una mujer normal, supongo que hasta valdría la pena para un hombre darse vuelta para mirarla por la calle, no sé si es casada o soltera, pero es mala y se nota que es frígida. Le dije que necesitaba un hombre con urgencia.
-Mirá pendeja – se ofendió – Si querés que te dé el alta empezá a cambiar tus actitudes de estrellita, acá sos una más, acá no sos Vicky, acá sos la interna Nº 3012, o en todo caso, acá sos Porcelana.
Se sonrió al llamarme por mi apodo. Seguro piensa que no me gusta que me llamen así. Los hombres me dicen de esa forma porque como tengo la piel muy blanca y les gusto, dicen entre ellos que soy una muñequita, todo surgió de la creatividad del Oruga. En cambio las mujeres aprovechan el mismo apodo para reírse de mí, porque dicen que la porcelana es fría como mi corazón, y que se rompe fácil y que yo soy frágil como ese material.
No me molesta ninguna de las dos opciones. Que piensen que soy una muñequita es lindo, y la fragilidad emocional no la considero una debilidad.
Lucrecia me pregunta por qué no me defiendo cuando me pelean o me empujan. Yo le digo que no sé, que no me molesta mucho en realidad, que voy a estar acá poco tiempo y no quiero hacer lío.
-¿Poco tiempo? – se asombró.
-Sí.
-¿Vos sabés por qué estás acá?
No respondo. No me interesa hablar de eso. Siento como mi mente bloquea todo tipo de recuerdos. La miro de reojo. Ella se ríe y me da un pequeño empujoncito cómplice.
-¿Ves? – dice – Ya mirás como una loca y todo.
Nos reímos juntas.
El enfermero lindo pasa frente a nosotras y nos pregunta en qué andamos. Lucrecia aprovecha y le pide yerba para el mate, él le dice que la acompañe que le convida un poco y dice como al pasar que por la noche habrá en el salón un concurso de talentos, que estamos invitadas a participar.
Se van caminando juntos. Lucrecia se voltea para verme y me hace un gesto con su mano y su boca, infla su mejilla empujándola con la lengua, se ríe. Siento bronca.

Nunca regresó con la yerba y me quedé sin tomar mate.

(Texto enviado por Porcelana, pertenece a su diario íntimo)

viernes, 4 de marzo de 2016

La Salud de Vicky - Comunicado de Prensa

Queremos informar a todos los seguidores, amigos y familiares que la señorita Victoria Celeste Vidal fue internada hace unos días en una clínica por un abuso desmesurado de alcohol que la llevó a entrar en un coma etílico. Los doctores pudieron estabilizarla y decidieron dejarla en observación por unos días, donde pudo hablar con especialistas y llegar así a tomar una difícil decisión.
Vicky, como se la conoce en el ambiente artístico, se internará de manera voluntaria en la clínica Puiggari, en la provincia de Entre Ríos, para tratar por primera vez sus problemas de alcoholismo y sus graves y serios trastornos alimenticios que, según los médicos, esta última vez sí pusieron en jaque su vida, y le dejen tal vez secuelas.
Sabemos que circularán muchas versiones, pero pedimos que no crean nada de lo que aparece en los medios, nosotros informaremos sobre su estado de salud cuando lo consideremos necesario, o exista algún cambio significativo.
Gracias a todos los que acamparon en la plaza que está frente a la clínica, a todos los que hicieron dibujos, carteles y cantaban. Vicky recibió toda esa energía.
Los saludamos con cariño.

Vicky's Staff.

jueves, 25 de febrero de 2016

Laberinto Perfecto

Tengo el pánico al palo
mil Dioses y un Diablo me quieren matar.
Soy la ansiedad galopante
la triste masacre del final de Jack.
Soy un laberinto perfecto
con monstruo en el centro
y bestia al final.
Si navegamos libres como el viento
naufragaremos en un puerto siniestro
si nos besamos sin tiempo ni espacio
contemplaremos el nacer de un ocaso.
Soy una ilusión pasajera
la triste pandemia del amor de Jack.
Soy la perfección obsoleta
enamoro gente que no puedo abrazar.
Si coqueteamos con Demonios vagos
venderemos nuestras almas en vano
mejor dejar que el tiempo se haga cargo
y amanecer unidos.
Voy a esconderme hasta que pase el fuego
voy a escuchar las voces del pasado
y libre de obsesión voy a mirar tus fotos
para poder amanecer unidos.

sábado, 6 de febrero de 2016

Skeleton's Blues - lo nuevo de Rocker

Como siempre, sin grandes promociones ni bombos, esta mañana nos desayunamos con el nuevo video clip de Rocker & The Educators, en una nueva canción que formará parte de su nuevo disco, aun sin título y con fecha de salida estimativa para el mes de Abril.
La canción se titula Skeleton's Blues (Blues del esqueleto), y tiene imágenes en vivo de los shows que la banda brindó en las ciudades de La Paz, Bruselas y La Plata.
Este es el segundo corte que se conoce del nuevo trabajo, sumándose a Misaki, un power punchi que se dio a conocer hace un mes. En esta ocasión el tema es de mayor tranquilidad y tiene una melodía hipnótica.
La dirección y edición de la obra estuvo a cargo del director que por el momento prefiere mantener el anonimato, aunque ya había trabajado con Rocker en el video de Here I Come.
A disfrutar amigos.




Recuerden que se puede escuchar y descargar gratis toda la discografía de Rocker desde su página oficial haciendo clic ACA!!

viernes, 29 de enero de 2016

La Fuente

Todos mis cuadros tienen tu cara
todos mis poemas tienen tu olor
todos mis sueños tienen tus pesadillas
brillito del cielo que está por venir.
Tus ojos me miran
sabes que me encienden
tus labios provocan linda tentación
sublime tu cuerpo que baila en el viento
carita de niña
golosa tu voz.
Tu alma el dese del Diablo
que llevo adentro de mi maltrecho
corazón
fingir demencia es digna estrategia
cualquier truco vale
si obtengo tu amor.

jueves, 21 de enero de 2016

Chispas entre Rocker y Vicky

Y cuando parecía que nada podía alterar el bienestar armónico de las relaciones entre los miembros fundadores de Vicky's Books, y menos entre un hombre y una mujer (es sabido que entre las mujeres ya hubo un par de nfrentamientos), la noticia pone en jaque a uno de los dos.
Al parecer Rocker está deseoso de publicar las memorias de los shows que brindó con su banda, The Educators, a los largo del 2015. Vicky no tiene intensiones de hacer eso, y mucho menos en formato físico, como sería el plan inicial de Rocker.
Dicen que la discusión fue subiendo en intensidad y que Vicky le dijo: "Eras bueno, ahora sos una parodia de vos mismo", y lejos de silenciarse, Rocker habría respondido: "Habló la que se saca selfies en pelotas y las sube a la web para que los hombres le digan cosas".
Se espera un comunicado del resto del staff, ya que es la primera vez que dos pesos pesados con público propio se enfrentan. Se dejó correr la versión de que ninguno de los dos saldría a desmentir la noticia, y que por el contrario, de aceptar hablar en público, darían sus versiones de los acontecimientos.

viernes, 15 de enero de 2016

Auto Biografía de Rocker - Material Inédito

Tengo insomnio.
Siempre tengo insomnio.
La televisión encendida en volumen cero delata la hora. El vaso de whisky sobre la mesa de luz está lleno, el hielo se ha derretido. Bebo de dos sorbos la totalidad. Ya no me quema la garganta, y sé que eso es algo peligroso. El control remoto de este hotel tiene una pequeña falla en sus botones, los números están trabados y le falta el botón para subir de canal. Solo puedo hacer un zapping descendente. En el canal de la música están pasando un especial con los números uno de Michael Jackson, no puedo escuchar las canciones, pero tiene videos buenos y miro un par.
Cada tanto alguna puerta suena con brusquedad, cerrándose sin escrúpulos. La gente no tiene delicadeza para cerrar las puertas en los hoteles, el anonimato es la mejor defensa, y es lo mejor que puede ocurrirle a una persona. Anonimato, que palabra tan lejana ya para mí. Al menos todavía puedo caminar por la calle, son pocos quienes me conocen sin mi disfraz de artista, sin las gafas ni la gorra y auriculares soy simplemente uno más, solo me conocen de nombre pero no mi rostro. Pero siempre me encuentro con alguien que sí me conoce, y pega el grito y me señala con el dedo, e inmediatamente me veo rodeado de varias personas que pretenden una foto, un autógrafo, un algo que les cambie la vida para siempre; yo, claro, no puedo con esto último, apenas si puedo con las fotos y firmas.
Afuera ya comienza el frío. Pienso en la gente que no tiene hogar y siento un profundo deseo de beber más whisky, pero la botella quedó destapada en la mesa de entrada, en el pasillo de la habitación. Sonrío para mis adentros recordando una frase de Calamaro, “si es un sacrificio prefiero que no”, a veces puedo llegar a ser una verdadera larva.
Ángela duerme a mi lado. Yace desnuda en posición fetal. Tuvo una tarde agitada de lucha interna contra sus propios demonios para luego ceder a mis deseos y perversiones más profundos. Dormida es un angelito. Su rostro es de inocencia. Me pregunto por qué será que las mujeres, incluidas sus propias amigas, la odian. Luego la recuerdo despierta y entiendo.
La observo dormir. Por momentos mueve sus ojos con velocidad. Lo noto en sus párpados. Debe estar soñando. Luego deja de moverlos, se calma y respira profundo. ¿Qué clase de monstruos la estarían atormentando en la pesadilla? ¿Habrá podido escapar? Se mueve y entre abre sus ojos para observarme. Verifica que yo esté allí y continúa durmiendo. Acaricio su pelo y sonríe sutilmente.
Me preocupo por la lista de temas. Armar la lista del show es más complicado de lo que parece, un error allí y el público se pierde. Generalmente conviene comenzar bien arriba, le gente llega al show con ganas de cantar y saltar, hay mucha energía y adrenalina contenida, y es recomendable hacer que esa bomba explote lo antes posible, para luego sí poder demostrar un set un poco más tranquilo, con sonidos más acústicos y alguna balada, con el público ya no tan sediento.
Se me viene a la mente, de forma súbita, el comienzo de todo. Mi depresión, las pastillas, la soledad, el fracaso. Esto último fue un verdadero cachetazo al ego, yo tenía pensado publicar una trilogía de poemas, pero los números no cerraron, y la editorial canceló mi contrato luego del segundo libro. En Vicky’s Books, por más que se trate de una editorial independiente, no comen vidrio.
Hubo una fuerte discusión con Victoria, antiguos pases de facturas, trapitos al sol. Las mujeres del clan, incluida Ángela, se pusieron de su lado, los hombres, aunque sabían que el equivocado era yo, del mío. Me exilié al sur a vivir a una cabaña. Conocí a un mujer recién separada que era psiquiatra, con sed de venganza, con quien consumía “drogas legales”, ya saben, tener una receta al alcance de la mano es un ventaja, y fue, viendo los resultados, una profunda fuente de inspiración.
El teléfono de la habitación suena. Trato de atender con velocidad para evitar que Ángela se despierte, pero como todo lo que se hace rápido se hace mal, mi torpeza hizo que tirara el teléfono y el ruido fuese más grande. Ella se despertó a la vez que yo atendí la llamada.
-¿Hola?
-Hola, le hablo desde la recepción, le transfiero una llamada.
-Rocker – del otro lado Dolores estaba un poco nerviosa – Mañana hay que probar sonido temprano, te vas a tener que guardar porque se llenó la ciudad, todos te quieren ver, esto es un quilombo, queda cancelado el Mc Donald.
-Ok.
-¿Vos todo bien?
Dolores siempre fue la encargada de ponerse todo al hombro. Desde las sombras organiza las presentaciones de los libros, las muestras de cuadros, los estrenos de películas, y ahora los recitales; y aun así siempre le queda tiempo para preguntar por el estado anímico de los demás. Es una dulce, no merezco su amistad.
-¿Quién era? – me pregunta Ángela con la voz ronca y me acaricia el pecho.
Camina desnuda entre las sombras. Puedo contemplar su silueta. Llega hasta la botella de whisky destapada. Me dice algo así como que si no la tapo se evapora. Bebe del pico un sorbo, como si fuese agua. Limpia sus labios con la mano. Me pregunta si quiero. Le digo que sí y estiro el brazo sujetando el vaso. Me sirve hasta el tope y bebe lo que queda de la botella. Me pregunta si pedimos otra. Le digo que no. Bebo mi whisky casi de un sorbo, esta vez sí me quema la garganta y parte de mí se tranquiliza. Siento escalofríos. Creo que tomé demasiado. Ángela se me sienta encima. Me besa. Su boca sabe a alcohol. Sus muslos al costado de mi cadera son serpientes que no pretenden quedarse quietas. Trato de adivinar la hora pero ya perdí noción del tiempo, y los movimientos de Ángela me hacen perder la noción del espacio. Dice una canción de Solari, “yo no la cambio por nada cuando empieza a cabalgar”.

El cielo, a veces, es un lugar tentador.

jueves, 7 de enero de 2016

El libro de los Buenos Modales

Un raro vicio dejé
y me sumergí en la agonía
estoy luchando contra todo tu esplendor
voy derrotando a fantasmas sin humor.
El cielo puede caer
pero siempre habrá un cielo
busco tendencias y un mensaje subliminal
estoy leyendo de sangre sin coagular.
Tu voz no sede
ni da respiro
y yo te deseo sediento
mi amor
al borde del abismo.
Un libro absurdo leí
y me trasladé a la locura
dulce veneno y una sátira ejemplar
extraño el sueño que me hacía asustar.
Sobre el mantel del amor
no dejamos ni las migas
en el espacio las estrellas ya no están
son espejismos que nos hacen delirar.
Tus labios piden
pero no entregan
y yo te deseo sediento
mi amor
al borde del abismo.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Una nueva esperanza

Tuve la oportunidad de entrevistar a Vicky en dos oportunidades previas a este nuevo encuentro. De ella puedo decir que es noble, gentil, simpática, inteligente, es la clase de mujer que toda madre quiere para su hijo. ¿Qué más puedo decir? Bueno, sus amigos le dicen Victoria, no la llaman por su nombre artístico o diminutivo, solo es Vicky para el público, inclusive hasta se toma el atrevimiento de corregir si alguien nuevo en el grupo le dice Vicky.
-¿Como andás Vicky? – la saludó con un beso en la mejilla Ton cuando los presentaron porque él estaba próximo a publicar su libro de Lucy.
-Victoria – respondió ella devolviendo el beso.
Esas simples sutilezas la describen. Ella tampoco llama a la gente por sus apodos, ni siquiera a Lole, su amiga de toda la vida, la llama por su nombre, Dolores. Al consultarle sobre esto ella reconoce que “cuando me enojo o discutimos le digo Lole, pero es porque es más cortito de decir”, sonríe.
Se puede sumar que su arma de seducción más potente es la timidez, algo que por supuesto no busca, y que al escucharla hablar tiene hasta rasgos de inocencia. Habla mirando hacia abajo porque no tolera mantenerle la mirada a nadie, y encoje sus hombros cuando dice, o piensa que dice, alguna frase fuerte. Porque si algo tiene ella, es que desde su timidez no se guarda nada, dice lo que piensa siempre, y si del otro lado le discuten o refutan, ella simplemente argumenta, con sus cachetes colorados de la vergüenza, pero no se calla. Las gotas de sudor humedecen su frente por la incomodidad, pero habla.
Tal vez por esto es que no es de brindar entrevistas.
Puedo describir su forma de vestir. Detesta las cosas pegadas al cuerpo y ajustadas, supongo en mi mente, que se debe también a esa timidez, y no gusta que la miren por la calle, usa remeras sueltas que aparentan mostrarla más gorda de lo que es, usa el pelo suelto aunque haga mucho calor porque odia, literalmente, que le miren el cuello. En verano no va a la playa porque “me da bronca que me miren el culo”, solo toma sol en el patio de su casa (la de sus tíos en realidad) donde tiene una pequeña piscina y puede en los momentos de soledad, inclusive, hacer toples, aunque confiesa “el verano pasado un vecino con este tema de los drones me sacó una foto, lo denuncié y ahora no se puede acercar a mí ni para saludarme o va en cana”. 
De su vida privada solo se conocen rumores. Nunca se confirmó su ambigüedad sexual, ni sus diferentes vicios. No hay registros de las depresiones que dicen la abrazan cada tanto. Ella pide por favor con cara de sufrimiento no hablar de esas cosas en las entrevistas, y a los periodistas los puede más la ternura de esa cara similar a la de un perro con hambre que la investigación periodística en sí misma, y le conceden el deseo. No habla de sus padres ni de su infancia. No habla de sus novios, y corta el mambo con un sutil “¿perdón?” cuando se le pregunta sobre algo de su intimidad sexual. No habla de su ex y le cambia la expresión del rostro cuando se le pregunta sobre él. No habla sobre drogas ni de su relación con el alcohol, ni responde preguntas sobre sus supuestos trastornos alimenticios. No habla de su adolescencia y niega haber sufrido bullyng con un tímido y suave “eso es mentira” mientras sus ojos se apagan. No habla sobre sus poemas ni escritos porque cree que de hacerlo se perdería la magia. Solo habla de su hijo Tadeo, y lo hace porque es inevitable, no se puede ocultar, y siempre habla de las películas que vio la última noche, porque gusta mucho del cine, aunque tampoco dice grandes cosas.
-Ser madre me cambio la vida – se pone, como se dice en el ambiente, el casete y trata de cambiar de tema rápido – Al final la madrastra se quería quedar con el bebé, un final muy abierto.
Ustedes se preguntarán, entonces, ¿qué tiene de especial entrevistar a Vicky?
Nada.
Es más, su labor artística es limitada. Prácticamente no participa de las publicaciones que llevan su nombre. Solo lo hace esporádicamente. Viene amenazando con lanzar una obra solista, pero no lo hace.
Es increíble que tenga tantos seguidores, porque como dijo el Indio Solari alguna vez, la gente quiere al que está en la remera, y la imagen del proyecto Vicky’s Books es precisamente Vicky, Victoria. Ella no lo pidió, y cuenta el mito que todo fue un simple chiste interno entre algunos amigos, el chiste duró más de lo debido y hoy en día Vicky’s Books es el fanzine con más seguidores del mundo.
Pero vamos por partes.
¿Qué es un fanzine?
Para empezar es la abreviación de dos palabras, Fanatic y Magazine, fanáticos de los revistas. Fanáticos de temas en particular, y entonces dichos fanáticos crean sus propias revistas, de bajo presupuesto y del tema que más les plazca; arte, dibujos, comic, entrevistas, actualidad, etc. Vicky’s Books es, según ellos, un fanzine literario, lugar donde escriben muchas personas. En ese contexto es conocida Vicky.
A Vicky la gente la quiere, básicamente, porque en el fondo saben que no pueden tenerla. Es el fruto del deseo, la minita imposible, el amor platónico. La hembra sexual que todo lo quiere. La virgen inmaculada que perdona. Vicky es el misterio. La figurita difícil.
El por qué del fanatismo es difícil de explicar. En Vicky’s Books supieron crear un universo paralelo, donde Vicky es la Diosa madre, aunque claro, como toda su historia en realidad, es muy probable que ese universo haya sido creado por la suerte, el azar y el estar en el lugar justo en el momento justo. Ella me dice mientras bate un café para convidar (porque vale destacar que es muy buena anfitriona) que “la primera vez que me conocieron en la calle no entendí nada, una chica de edad de colegio secundario me señaló y le dijo a su grupo mirá, la chica del fanzine, fue re loco. Después me fui acostumbrando”.
La devoción fue gradual. No se puede determinar en qué punto hubo una explosión de popularidad y fanatismo. Vicky apoya una caja de zapatos sobre la mesa, la abre y comenta que allí guarda todos los regalos y cartas que le escriben.
“Es romanticismo en estado puro, porque que hoy en día se tomen el trabajo de escribir a mano pudiendo mandar un mail o mensaje privado en las redes sociales es bárbaro. Yo las guardo todas”.
Le pregunto con temor a que tenga intenciones de no responderme que dicen esas cartas, y extrañamente Vicky se abre.
“De todo. Tenés dibujitos de nenes y nenas del jardín hasta propuestas de casamiento de algún flaco. Otra que me pregunta cómo se cambia el mundo, mujeres que me putean y me quieren lejos de sus maridos, otras que me dicen que siga luchando en este movimiento feminista. Me mandan poemas, cuentos, flores, pero las flores duran unos días en el florero y se mueren, esas no puedo guardarlas, pero las llevo en mi corazón para siempre”, dice y se lleva ambas manos al pecho, encoje sus hombros y cierra los ojos.
Le consulto entonces los motivos por los cuales sale disfrazada a la calle, siempre con gafas oscuras y algún gorro, siempre corriendo el riesgo que la pregunta se interprete como algo personal y se niegue a responder.
“Disfrazada no, solo las gafas y el gorro o algún pañuelo, y lo hago solo acá en Argentina y en algunas zonas. Pasa que las últimas veces que me conocieron en la calle la pasé mal, porque del amor y el cariño al acoso hay una línea muy delgada que el público por momentos no ve. Yo me saco fotos y firmo fanzines, pero ya la manito en la cadera, el beso en la comisura no tengo por qué tolerarlo, y si digo algo se ofenden, entonces prefiero no salir, o salir camuflada”.
Vicky hace referencia a la última convención de fanzines, realizada en la ciudad de Rosario, donde fue la encargada de brindar la charla final, el cierre del evento, si fuese una banda de rock, sería la encargada de cerrar el festival.
Esa charla fue, lejos, la más concurrida, inclusive quedó gente afuera, y para apaciguarlas los organizadores debieron construir una pantalla en las afueras, porque si algo tienen los seguidores de Vicky es que consiguen lo que quieren sea de la forma que sea, y aquella tarde ellos querían ver a Vicky, y la vieron.
Al finalizar la charla donde ella expuso algunas teorías sobre la independencia y la auto gestión, fue imposible evitar el contacto con el público, si bien ella había pedido salir por la puerta trasera de la sala, se corrió la voz y todo el mundo estaba allí. De todas formas fue simpática, se tomó fotos, firmó ejemplares; pero con el correr de los minutos la situación mutó a una lucha por la supervivencia, tocaban su pelo, querían arrancarlo, la apoyaban, tocaban su culo. Ella recuerda que “los Vicky, Vicky se multiplicaron, todo el mundo me llamaba, me manosearon como nunca, acá Vicky, acá decían, yo estaba rodeada, no podía salir para ningún lado, tuvo que actuar la policía, fue feo”.
Algo similar sucedió en un evento fanzinero en Chile, en un festival sudamericano, con fanzines de todos lados, Perú, México, Colombia, Brasil y por supuesto, representando a la Argentina, Vicky’s Books. Allí la cosa fue más seria, un grupo de seguidores (se supo más tarde provenientes del Perú) trataron de secuestrarla, o al menos, de subirla a un auto contra su voluntad. Fue a la salida de la charla, ella firmaba autógrafos cuando de repente alguien la sujeta por la espalda, abrazándola por la cintura, levantándola y llevándola a un auto estacionado a pocos metros de allí que ya los esperaba con la puerta abierta. Ella, claro, pataleó y gritó generando un escándalo para tratar de soltarse, y fue la propia gente quien la ayudó a librarse del infortunio.
Dice que “solo Dios sabe lo que me hubiesen hecho”.
Traté de explicarle que estaba claro lo que esos hombres buscaban, que se caía de maduro. Ella respondió con un inocente: “¿Vos decís, te parece?”.
Desde esos eventos ella dejó de participar en esa clase de ceremonias, y trata en lo posible de no ser reconocida por la calle. Quizás eso haya, simplemente, aumentado el grado de fanatismo, porque es raro que se admire a alguien a quien te podés cruzar en la verdulería o en la fila del dentista, uno admira a lo imposible, uno admira, al fin de cuentas, la magia.
Vicky es la magia.
Aunque hoy poco importan los motivos, la realidad es que el día que se escriba la historia universal del mundo de los fanzines, Vicky debería como mínimo ir en la portada, es, probablemente, la imagen más fuerte del movimiento de todos los tiempos, hay un antes y un después de Vicky.
Ella lo sabe. Eso la asusta.
“No sé, yo solamente escribo, no sé que busca la gente, no entiendo el cariño, estoy segura que no puedo darles lo que ellos buscan, me aterra pensar que algún día alguna decisión mía pueda ser mal interpretada y piensen que soy una traidora. Que lo piensen no sería tanto el problema, pero la gente que nos sigue se manifiesta físicamente, pintan paredones, pegan calcos, se juntan a cantar, que se yo, a lo mejor algún día me cagan a palos si sienten que los traicioné”.
Victoria tiene amplios conocimientos en psicología, estudió la carrera casi hasta el final. Habla un inglés perfecto y toca la guitarra. Pero si se le pregunta sobre eso se avergüenza, no se jacta de sus talentos, por el contrario, prefiere remarcar las cosas que hace mal, como “escribo pésimo”, dice y muerde su labio inferior.
La miro y no puedo creer que esta mujer, tímida y respetuosa, sea la misma protagonista de los varios rumores que giran a su alrededor. Impone respeto, no puedo preguntarle por ejemplo, si es verdad que mantuvo relaciones íntimas con Ángela Hanz, o consultarle por sus supuestas recaídas con el alcohol, simplemente no puedo, no puedo siquiera imaginarla ebria, ni bailando sensualmente en un boliche, y me pregunto cómo habrá hecho su ex para embarazarla.
Le digo, entonces, que se habla mucho sobre…
-Se habla mucho de muchas cosas – interrumpe con firmeza.
-Sí, justamente Vicky, se dice…
-Victoria.
Elevó mi vista y veo que me está clavando sus pupilas de lleno contra las mías.
-Hay rumores de drogas, sexo, depresiones…
-No hablo de mi vida privada.
-Sí, pero si negaras algo alguna…
Vicky estira su brazo hasta alcanzar la grabadora. Tengo vicios de periodista viejo y todavía utilizo las de cinta. Ella presionó el botón de stop para que dejara de grabar, por ende no hay testigos de lo que ocurrió a continuación.
-Yo sé a dónde querés llegar – dice – No voy a responder esa clase de preguntas, mi vida íntima, los posibles problemas que pueda tener, los supuestos excesos, son asuntos míos.
-Se dice que sos bi – ataco, mala idea.
Esa frase hizo que me ganara mi primer cortante, certero y sublime “¿Perdón?”.
Vicky me mira fijo. No dice una palabra. Yo no puedo decir nada, un poco porque estoy esperando su respuesta, otro poco porque me acabo de dar cuenta que me fui, lisa y llanamente, al carajo, siento vergüenza pero a su vez algo de temor. Ella me mira sin bajar la vista, algo muy extraño. Como si su mirada me hipnotizara comienzo a ver un cambio en ella, y esos ojos que brillaban de alegría, inocencia y timidez ahora van mutando levemente a fuego, rencor, experiencia. Sus ojos se apagan pero con fuerza, y de repente si puedo imaginármela ebria danzando sensualmente sobre la barra de algún boliche, y puedo imaginarla desnuda rodeada de otras personas, y no me sorprendería verla en una cama triste sin ganas de vivir. No me sorprendería que detrás de esa nueva mirada cargada de odio exista una dulce adolescente víctima del bullyng. La sigo mirando, y percibo en sus labios una leve sonrisa. Mis oídos me aturden. Me doy cuenta que ella sigue mirándome, que pasaron un par de minutos y ella ni siquiera pestañea. Le pido perdón, le digo que soy un desubicado, que le falté el respeto, que si quiere dejamos la nota para otro día, o que paramos diez minutos.
Una chica entra en la sala con Tadeo en brazos. El bebé llora. Victoria lo alza y lo mese mientras le tararea una dulce canción de María Elena Walsh. El bebé se calma como por arte de magia. La chica le dice que “no sé como hacés para calmarlo”. Vicky la mira y le sonríe, sus ojos vuelven a brillar, regresan triunfales a la inocencia, como si el infierno de segundos antes no hubiese existido. Una vez el niño dormido se lo devuelve a la chica y esta se retira tratando de no hacer ruido.
“Es la niñera”, me dice, “me da una mano porque sola a veces no puedo”.
Lo supe, es su tendón de Aquiles. Su hijo la puede. Se abre mínimamente, ese “sola a veces no puedo”, en boca de Vicky, es todo un hallazgo periodístico. Dice mucho más de lo que aparenta, confiesa estar o sentirse sola, y afirma que no puede, pero… ¿por qué? ¿Qué se lo impide? ¿Será alguno de sus vicios, sus depresiones? Pienso. Ella se da cuenta que estoy pensando y sabe que dijo más de lo que debía.
Le hago un par de preguntas más sobre el fanzine, pero descubro que no tienen valor, me doy cuenta la grandeza de Vicky. Me dice de los proyectos para el año próximo, pero no valen la pena mencionarlos. Me dice que “los chicos”, como ella le dice al resto de Vicky’s Books, “se manejan bien sin mí, no me necesitan para nada”. Ese es su poder. El arte de la ausencia. Maneja todo sin hacer nada. Es la estampita. Es la imagen de una revolución. Ella lo sabe. No puedo no enamorarme súbitamente. Mirá hacia abajo, bebé un último sobro de café y acomoda un mechón de su pelo detrás de la oreja. Entiendo a los talibanes, sus fieles seguidores, entiendo por qué la aman, entiendo la devoción. Me emociono. Esta mujer, sola y rodeada de demonios internos, acepta ser esa imagen para que nosotros tengamos un faro, para que tengamos UNA NUEVA ESPERANZA, sabe y acepta que morirá en la cruz. Sabe que su destino es el mismo de un mártir. Entiendo todo, Vicky es la magia. Vicky es la esperanza. Vicky es la salvación.
Me pongo de pie frente a ella que permanece sentada en silencio. Caigo vencido a sus pies, de rodillas, rendido. Suplico su perdón. Ella dice un tierno “está todo bien”, y mi alma regresa al cuerpo. Soy, a partir de ahora, un nuevo talibán. Le pido si podemos tomarnos una foto, dice que sí, le pido si puede firmarme un par de fanzines que llevaba conmigo, dice que sí.
Me acompaña hasta la puerta para despedirme. Me pide “haceme quedar bien en la nota”, y sonríe, y sus ojos brillan, y afuera el mundo es un lugar un poco mejor, porque comprendí todo, entendí el verdadero mensaje.

Vicky es el arte.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Desalojaron a Vicky

La noticia ocurrió hace unos días, pero cobró conocimiento público recién anoche, cuando un periodista intentó ubicar a Vicky en la pensión donde se sabía que vivía desde hacía unos meses, pero allí el dueño fue tajante.
-La tuve que echar, venían esos tipos a cantar en la vereda y molestaban al barrio entero, un par de veces hasta vino la policía a reprimir. Le expliqué la situación y ella lo entendió, es una piba buena que solamente tuvo mala suerte.
Al parecer los talibanes se reunían semanalmente en la vereda y cantaban en la ventana de la habitación de Vicky, para alabarla, celebrar, y ese tipo de rituales paganos, "si vos vendés misterio después no te quejes si te tratan como un dios", palabras de Lole, quien a pesar de no haber hablado nunca en ON es una persona normal, en cambio Vicky siempre jugó al "vampirismo" a los mitos y leyendas.

Vicky
Vicky de mi vida
vos sos la alegría
de mi corazón...
Saben todo lo que siento
te llevo acá dentro
de mi corazón...
Vicky...

Los Talibanes con ese cántico colmaron la paciencia del dueño de la pensión, quien como dijo más arriba, no tuvo otra alternativa que echar a Vicky.
Vicky fue a la casa de Lole a pedir asilo, tocó timbre varias veces, pero su amiga no atendía, Lole pinta cuadros con auriculares a todo volumen. Vicky se llevó sus manos a los lados de su boca y gritó con todas sus fuerzas "LOOOLEEEEE", y Lole se asomó por la ventana.
-Abrime boluda.
Así Vicky y su pequeño Tadeo viven desde hace unos días con Lole, como en su adolescencia solo que ahora con un niño.
Las últimas apariciones públicas de Vicky fueron en La Paz y en Venecia, cuando acompañó a la comitiva de Los Educadores para sus conciertos. Luego de eso el silencio absoluto, el misterio y los rumores. Dicen quienes mantienen algún tipo de contacto con ella (almaceneros, quioscos, taxistas) que se la ve muy flaca y que sus ojos ya no brillan. Se especula con que, como ya le sucedió un par de veces años atrás, Vicky haya tenido una recaída con sus problemas alimenticios, se habla, inclusive, de ALCOHOREXIA.

Hace apenas unos días Vicky regresó con un poema que fue publicado en el último tomo de VICKY'S BOOKS, enigmático como todos sus poemas, pero que conociendo estos rumores las palabars cobran un nuevo sentido.


Deseamos desde aquí una pronta recuperación.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Incidentes en casa de Vicky

Es sabido que a Vicky, desde su separación, no le va muy bien, y así es que vive en el tercer piso de una pensión, en la habitación que da a la calle. Allí, un grupo de Talibanes, como se hace llamar el núcleo más duro de los fans de VICKY'S BOOKS, se auto convocaron para brindarle el apoyo a su Diosa.
El motivo fue la falsa denuncia que cayó sobre ella con respecto a las votaciones abiertas para el concurso mejor fanzine del año. Así, la policía debió actuar, porque al grito de "que risa que me da, si censuran a Vicky que quilombo se va a armar", los Talibanes eran una amenaza para el resto del barrio. Vicky salió a la ventana (su habitación no tiene balcón) y tal cual Evita en sus buenos tiempos, les dijo que vayan en paz, que no había motivos para la violencia, y les agradeció el apoyo incondicional.
Los Talibanes se fueron cantando su grito de guerra, "los Talibanes la puta que lo parió, los Talibanes la puta que lo parió, los Talibanes la puta que lo parió, los Talibanes la puta que lo parió, LOS TALIBANES..."
Sí, cada 4 versos el volumen de las voces mermaba para estallar con la misma frase e ir apagándose, luego explotaba de nuevo, y así hasta perderse en el horizonte de la noche.
Vicky fue advertida por el dueño de la pensión que no toleraría otra acción como esta, y que de repetirse la echaría del lugar.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

El Punga - Comic Estreno

Hoy se estrena la página oficial de EL PUNGA, un joven anarquista que critica todo lo que se mueve.
Invitamos a sumarse en su página de facebook.


viernes, 6 de noviembre de 2015

La danza en el ritual


En el ritual tu espalda se arquea
y tu vaivén genera impaciencia
oscuridad para ver tu esencia
lanza tu voz triviales sonidos.

Es una danza milenaria
para seducir a los dioses.

Salpicaré tu virginal carne
entonaré lamentos profundos
entibiaré tus cuerdas vocales
con elixir de sucias entrañas.

La danza muta en el tiempo
y los dioses se seducen.

Digno ritual carente de sangre.

martes, 3 de noviembre de 2015

Mister Zoloft - Biografía

Aquí la maqueta de uno de los capítulos de la biografía de Rocker.

MISTER ZOLOFT

Malherido abandonó su cabaña, él siempre hace eso, es nómade, vive un poco en el sur, se traslada al centro, vende artesanías en el norte, cruza el charco, vuelve al sur y comienza de cero. Generalmente lo hace cuando su paradero se conoce, no son pocos los seguidores que tiene, y que al descubrir donde vive realizan largas peregrinaciones en busca de su palabra. Malherido los recibe en un principio sin problemas, porque son pocos, pero cuando el rumor se propaga, y el boca en boca delata las coordenadas exactas de su cabaña, no tiene más remedio que emigrar a nuevos horizontes, no sin antes incendiar las maderas, que no quede rastro de su paso por allí.
La gente lo que ve como un profeta, una especie de Juan el Bautista del nuevo siglo, la segunda venida de Jesús. Malherido se atraganta con su propia risa y tose cuando se le comenta esta última teoría. Uno de sus seguidores debe golpearle la espalda para evitar la muerte por asfixia.
Recuerda un peregrino: “Una vez nos llegó el comentario de que estaba haciendo base en las selvas de Misiones, nos juntamos con los chicos, cargamos las mochilas y salimos en el Fiat 600. Era un autito lindo pero le fundimos el motor a mitad de camino, así que lo dejamos tirado en la ruta y seguimos a pie, tardamos como veinte días en llegar, y lo hicimos tarde, cuando llegamos todavía había fuego y las autoridades buscaban a un loco que gusta incendiar parques por todo el país”.
Eso es un secreto a voces dentro del estado nacional. Si hay fuego en una selva, parque, montaña, cerro, todos saben que se trata del Malherido, pero hay orden precisa por los servicios de inteligencia para que la información sea de otro calibre, que no se mencione la existencia de un demente, le tienen miedo a un posible brote de locos, que este Malherido se proclame como líder, y termine formando una secta, grupo terrorista, partido político o algo al estilo de la Familia de Charles Manson.
Recuerda el peregrino: “En Jujuy nos recibió bien, ahí lo pudimos encontrar, tomamos terere con tortas fritas y nos contó miles de anécdotas; pero nos tuvimos que escapar esa vez, allá hace tanto calor que la cabaña se incendió por sí sola, casi nos morimos”.
Esta vez Malherido no dejaría sin techo a su nuevo amigo Rocker. Le dio algunos consejos, que llegado el caso, si quería hacerse pasar por él, no habría problemas.
Dijo Rocker: “Fue amable, me dejó su casa y hasta su identidad, me acuerdo que me dijo que por ahí caía una minita a reclamar la paternidad de trillizos, y me mostró donde guardaba una escopeta de doble caño. Me dijo textual, si cae esa yegua acá tenés la escopeta. No entendí muy bien eso, y no quise preguntar más, porque él habla serio siempre, no se sabe cuando jode y cuando no, y a veces es mejor no saber”.
Y así comenzó la soledad de Rocker, lejos de todo se fue diagramando la resurrección casi por decantación, quienes lo ven desde afuera ven en el Empresario al Ave Fénix, o por qué no a otros ídolos como Maradona y Ortega, gente que cae solo para levantarse, y que presa de un destino propio de dioses vuelven a caer, pero claro, son héroes, y siempre se levantan. En eso estaba Rocker, por el suelo, solo, arrastrándose como una serpiente, con culpa, sintiéndose lisa y llanamente una escoria humana.
Confesó: “La verdad que sí, uno en soledad reconoce sus errores, pero a veces pedir perdón no es tan simple, además cuando el daño es tan grande un pedido de disculpas no sirve de nada. Sobre mis espaldas tenía el fantasma de Ángela y todos los problemas que le generé, la pelea con Vicky que había llegado a niveles de prácticamente violencia de género, sabía que Lole y Bauer estaban decepcionados, mis ideas se habían ido, la gente me había olvidado, de golpe me encontré sin nada, de golpe no me tenía ni a mí mismo”.
Rocker repartía sus días en la cabaña sin horarios. Se despertaba junto con el sol, caminaba por el lugar, se hizo adicto al agua del lago. Por las tardes caminaba hasta el pueblo, donde conoció a una psiquiatra que acababa de separarse de su marido, mujer con la que mantuvo, por conveniencia, una relación carnal. Se sintió usado, y en cierta forma, hasta pudo por primera vez en su vida ponerse en el lugar del otro, en este caso de Ángela. La psiquiatra le daba, a cambio de sexo, recetas y muestras de Zoloft.
Dijo Rocker: “Mientras fumaba con tristeza pero satisfecho, y escuchaba el agua de la lluvia del baño mientras la doctora se bañaba, supe por primera vez, que a lo mejor la posibilidad de que Ángela nunca me haya querido existía”.
La culpa, la desolación y la depresión de Rocker se agravaron. El Zoloft, lejos de ayudarlo a encauzar su vida, solo lo hundía más y más. Llegó el momento en el que solo vivía del agua del lago y de las pastillas. Su peso había descendido brusca y considerablemente. Su pelo estaba largo y sucio. Pero para resucitar hay que morir, y Rocker murió, no literalmente claro está, luego de tres días sin agua, sin luz del sol, sin aire, solo recostado en la oscura Mad Room, solo él y el Zoloft, solo él y sus alucinaciones y delirios, solo él.
Se pone serio: “Fue el fondo, al menos hasta ese momento, porque en medio de la locura llegué a pensar que todo eso era una prueba de Dios, algo que tenía que vencer por mis propios medios, e inmerso en todo ese disparate místico empecé a escuchar trombones, pensé que eran los jinetes del Apocalipsis, pero los jinetes tocan la trompeta, no trombones. Yo no tenía casi fuerzas, la verdad es que me estaba muriendo y yo lo sabía. En eso veo que la luz de la Luna ingresa por una ranura de la cabaña y pensé listo, es la luz final del túnel, me voy a morir escuchando trombones. Me puse de pie, me acuerdo que empecé a llorar, porque uno dice que no le tiene miedo a la muerte, pero cuando uno se da cuenta que esos son los últimos momentos… te la encargo, se me vino a la mente mi mamá, lloré mucho, fue el final del pozo de la depresión. La melodía era pegadiza, así que empecé a solfearla, como no tenía donde anotarla cerré los ojos y con la mano subía y bajaba al compás de las notas. La, la, do, do, la, la, do, do, la, la, do, do, la… así nació Punchi Blues”.
Ese día Rocker no murió, por el contrario, haciendo un esfuerzo sobre humano memorizó la melodía a la vez que encendía su computadora portátil, porque si mal no recordaba, en ella había un programa de edición de música y videos, y si no se equivocaba el software disponía de un teclado virtual desde el cual se podía componer.
Suerte para él que tuvo razón. El programa era más completo de lo que recordaba, claro que no sabía usarlo, pero no importó, compuso la melodía de lo que denominó “Punchi Blues”, le agregó una simple armonía, se atrevió a componerle una línea de bajo, una batería simple, coros góspel, así nació su primera canción.
El Empresario, devenido en músico, llegó como pudo al pueblo, donde le pidió alimento a Don Jacinto a cambio de trabajo, así se convirtió en el encargado de limpiar el bar una vez que este cerrara sus puertas. Intensificó su relación con la psiquiatra quien en su afán de vengarse de su ex no se privaba de nada y hasta accedió (o exigió, esa parte de la historia no está muy clara) a hacer cosas nuevas, experimentaciones grupales de todo tipo, no descartaron el sadomasoquismo ni ningún otro tipo de humillaciones íntimas. A Rocker no le importaba nada de eso. Él solo quería el Zoloft y el dinero de esa mujer, y la mujer solo quería de Rocker un amante lejos del compromiso, y que mejor que este loco. Ambos ganaban. Esta vez él no cometería el mismo error que con Ángela, y fue honesto con ella.
-Me acuesto con vos solamente por el Zoloft.
-Lo sé, y yo con vos de bronca.
Cuentas claras mantienen la amistad.
Rocker siguió componiendo. Se hizo adicto al programa de la computadora. Soñaba melodías, loops, y veía en cada cosa líneas melódicas que luego transcribía. En un locutorio del pueblo, una tarde, sin previo aviso como solía trabajar su grupo, lejos de los grandes anuncios y promociones, subió Punchi Blues al sistema streaming, compartió el enlace a las redes de Vicky’s Books y regresó a su cabaña.
Dijo Vicky: “Cuando entré a la página y vi que Rocker había hecho una canción no lo pude creer, y me la vi venir”.
Dijo Lole: “Hay algunos artistas a los que se les perdona todo, hagan lo que hagan, y no tiene que ver con la masividad ni nada de eso, hay personas a las que se las ama o se las odia, sin ir más lejos, los ídolos de Rocker ingresan en esa categoría, tal vez porque él forme parte de ese grupo. Las personas que lo aman lo van a amar por siempre, y eso es un peligro. Cuando vi que Punchi Blues empezó a tener éxito, y que las reproducciones se incrementaban, y que hasta había gente que hacía covers acústicos del tema, supe que esto era una bomba que explotaba en cualquier momento”.
Los comentarios del paupérrimo estado de salud de Rocker llegaron a los oídos de sus compañeros, ex amigos a esa altura, quienes por piedad, lástima y compasión viajar al sur para tratar de rescatarlo.
Al llegar allí se encontraron con un Rocker flaco, ojeroso, con el pelo largo y sucio, barbudo, irreconocible. Hablaba delirios sin sentido.
Se lamenta Lole: “Me dio pena, hasta me asusté, porque no es que deliraba en el sentido de pasar el rato a modo de chiste, estaba delirando de verdad, realmente creía que era el enviado, estaba convencido que veía duendes, y sus ganas de cometer un atentado contra el Papa era ciertas, hasta tenía un planito dibujado en su cuaderno”.
Lole recuerda que luego de ese primer reencuentro trató de contener el llanto, pero que al quedarse en soledad ya no pudo, y cayó vencida sobre la cama del hotel a llorar sin encontrar consuelo.
Dijo Braian Bauer: “Yo no llegué al llanto, pero sí, la verdad es que su estado era para preocuparse, tenía una paranoia extrema, estaba en viaje constante, y bueno, creí que ya había cruzado la línea del no retorno. Yo ya había pensado en tratar de limpiarlo un poco, que tenga un mínimo de conciencia para internarlo”.
Además Rocker nunca dejó de ser inteligente, siempre supo que su estado emocional y psíquico no estaba en un buen momento. Sabía mejor que nadie que la fatalidad era solo cuestión de tiempo. Lo aceptaba con nobleza y grandeza. En un poema que tituló Blues Inédito habla sobre la locura y un no tan lejano futuro suyo entre chalecos, frases como “un dulce manicomio está esperando mi alma” o “recetas y pastillas van a darme cobijo”, para finalizar con un concreto “las venas exigen demencia”, denotan el estado en el que se encontraba el artista.
Sus seguidores comenzaron a compararlo con Syd Barret, algunos preocupados por el cariño sincero que le tenían, otros se lo tomaban a la ligera y hasta deseaban que ocurriera una tragedia. La gente prefiere mitos, leyendas, a la existencia. Las redes sociales estallaron cuando se anunció el lanzamiento del primer disco solista de Rocker.
Dijo un seguidor: “Ya está gente, lo perdimos, enloqueció”.
Dijo otro: “Una lástima, tenía talento pero no pudo soportarlo, ya no es lo mismo que antes, siento mucha pena”.
Dijo otro: “Siempre fue un falopero, que esperaban, demasiado vivió”.
La frase de Manu Chao, “Infinita Tristeza”, fue la elegida para el hashtag referencial de Rocker, desde allí los seguidores le dejaban sus alientos e insultos.
Dijo Lole: “No podía creer las cosas que eran capaz de escribir algunos, pero bueno, gracias a eso descubrí que él estaba teniendo una relación con una mina que lo dopaba, así que la fui a buscar”.
Lole, aun con los ojos rojos por el llanto, fue en busca de esta mujer.
-¿Vos quien sos? – le preguntó.
-Mi nombre no importa, Rocker me dice Consuelo, porque dice que es lo que le doy.
-Dejalo tranquilo, no lo veas más.
-Pero andá a cagar pendeja.
Afirman los presentes que Lole sonrió con cierta ironía, se arremangó su buzo y se abalanzó contra Consuelo hasta deformarle la cara a golpes. Claro, terminó detenida, y los abogados de Vicky’s Books tardaron en llagar a un acuerdo con la damnificada.
Recuerda: “Estuve tres días detenida en una celda a pan y agua, incomunicada, y justo cuando con las compañeras de celda ya teníamos organizado el motín me liberaron. Al menos sirvió para que Rocker dejara el Zoloft”.
Casi como una provocación ese primer disco se tituló “Mister Zoloft”. Un disco oscuro, en tonalidades menores. Si bien era promocionado como un demo, la realidad es que la gente lo aceptó como disco, y comenzó a exigir la presentación en vivo del músico.
Dijo Bauer: “Nadie se animó a decirle a Rocker que el disco era feo. Le decíamos que nos gustaban los efectos, que estaba buena tal o cual corte, que para ser principiante estaba bien, pero no tuvimos el valor de decirle flaco, dedicate a otra cosa. Encima los seguidores aceptaron las canciones al toque, vos ibas a comprar un churrasco y el carnicero silbaba las melodías de Rocker. Fue una locura”.

Mister Zoloft fue tan solo el comienzo del viaje.

jueves, 29 de octubre de 2015

PARTIDO Y PEZONES


Estoy sentado en una mesa redonda rodeado de gentes raras, creo que somos trece. El de Pelo Largo está creído que salva; el de Chiva dice que condena; los que quedan miran televisión haciendo zapping entre el partido del Pachuca y el toples de Pampita.
-          Yo salvo.
-          Yo condeno.
-          Entonces somos enemigos.
-          Eso creo…
-          ¡¡Silencio!! ¡¡Hay gol del Pachuca!! – lo que faltaba, abajo dos a uno contra un equipo de Arabia, o eso creo.
Y Pampita que ya se quitó el corpiño, pero la muy cabrona tapa sus senos y pezones con las manos….  ¿Qué sentido tiene? Le pregunto al de Pelo Largo.
-          ¿Qué sentido tiene?
-          El sentido es provocar.
-          Tiene sentido.
El de Chiva tiene poco trabajo por estos días, ha dejado de ser el más malo del mundo, y su capacidad para concretar milagros nunca fue muy buena. Nada de hacer volar, nada de enamorar gente, solo a duras penas, de vez en cuando, conseguía hacer millonario a alguien, y si andaba de buen humor obsequiaba sexo a mansalva con muchas mujeres hermosas; pero nada de enamorar gente.
-          Poné a ver cómo va el Pachuca – el Adicto, al parecer, había apostado por los mexicanos, que seguían perdiendo. ¿Hasta cuando esta racha negativa? Le pregunta al de Chiva.
-          ¿Hasta cuando esta racha negativa?
-          Con una firmita acá y otra por acá, te puedo asegurar la victoria de tu equipo – el de Chiva para los milagros frívolos es mandado a hacer – O de no ser posible un empate sobre la hora, de esos que se festejan más que una victoria.
-          Mi alma por una victoria deportiva… mmm… ajam… bueno, firmo.
Lo que el Adicto no sabe es lo que acaba de hacer.
¿Y Pampita? Menea las caderas, mueve sus nalgas (¡¡Como sacude el culo!!) pero sus manos siguen tapando la parte más interesante. ¿Es un striptease? ¿Nadie le va a quitar la bombacha roja? Ya nadie mira el partido a pesar de la apuesta del Adicto. El de Pelo Largo reza como nunca rezó.
-          Dios, oh todopoderoso, desintegra esa prenda roja.
Dios, milagroso cuando le conviene, ni mueve (¿Qué esperaban?)
-          Con una firmita por acá y otra por acá, la Pampa queda en pelotas.
-          ¡¡GOOOL!!  - el Adicto grita el empate.
-          Bueno, firmo, todo sea por la belleza – el de Pelo Largo cayó en la trampa nuevamente, y van… el de Chiva ríe y chasquea sus dedos.
Pampita levanta sus manos y dejando al descubierto  eso por lo que hemos esperado toda la noche, ¿es de noche?, pone cara de gato a la vez que su bombacha roja se desintegra.  El de Chiva, humilde, no se agranda por la magia que acaba de cometer. Todos festejan. Ella está cuidadosamente depilada, ni que lo hubiese planeado, la mina más bella del mundo está desnuda y desfila para que todos la vean. Pico de rating.
¡¡Pampita está en bolas!!
Y yo, rodeado de toda esta gente rara, no puedo dejar de mirarla.

Texto escrito por el Empresario Rocker durante

una velada memorable.

jueves, 15 de octubre de 2015

Rubor

Voy a venerar al mar y su misterio
lamento eterno de nuestros miedos
voy a hegemonizar tus pensamientos
sinuoso laberinto perfecto.
Realidad y ficción
se amalgaman sin paz.
Voy a darte de tomar mis elixires
pociones que motivan al cuerpo
cada tanto veo brillar como un destello
tus ojos que acarician el fuego.
Humedad y rubor
generosa pasión.
Desconcierto
poca luz y una avenida.

lunes, 5 de octubre de 2015

Bienvenidos sean al Paraíso

Porque todos tenemos una voz interior. Porque algunos, seguramente los menos, hasta nos atrevemos, conscientes de ser observados y señalados como los esquizofrénicos del barrio, a ponerle nombre a esa voz.
El nivel o grado de locura de un individuo es directamente proporcional al nombre que le pongamos a esa voz. ¿Qué clase de loco le pone, por ejemplo, Tintina a su voz interior? ¿Se imaginan una voz susurrándonos al oído que se llame Pepino? ¿Pepito? ¿Juan Ignacio? ¿Qué clase de loco maníaco bautiza a su voz como Capone, Jack, Ricardo?
Esta voz, la mía, la nuestra, porque quizás llegue a ser una voz interior colectiva, se llama Vicky. Vicky es la encargada de hacer las veces de angelito cuando corresponde, y es esa diablita divina que nos susurra al oído casi imperceptiblemente que le pongamos el pie a un ciego, esa que nos obliga a reírnos de alguien que se cae en la calle, es ella, y solo ella, quien nos aconseja dejar de saludar al vecino y/o vecina porque utiliza el árbol de nuestra vereda para estacionar su auto los días soleados. Vicky no es ni más ni menos que eso. Un Ángel y un Demonio. Dios y el Diablo. Aceite y agua. Gata y perra. Arena y cal. Y así podremos enumerar cantidad de ejemplos que ustedes ya entendieron.
Vicky´s Books no es sino ese intento cruel por mantenernos vivos, esa sana excusa por la cual muchos matarían. Tenemos algo, y eso, en los tiempos que corren, es mucho decir.

Bienvenidos sean al paraíso.

Lee más de Vicky's Books en su Página Oficial.